Rosas rojas, cajas en forma de corazón y arreglos para el Día de los Enamorados, entregados a domicilio.
En temporada no hay hora de corte: trabajamos hasta agotar existencias, así que conviene pedir con antelación.
La respuesta corta: el 14 de febrero. La respuesta útil es que en Colombia esa no es la fecha principal del amor — aquí el día fuerte es el Día del Amor y Amistad, el tercer sábado de septiembre, que además incluye a los amigos. El 14 de febrero se celebra entre parejas y es notablemente más tranquilo. Para quien pide, eso es una ventaja: hay más surtido disponible que en septiembre.
Conviene aclararlo porque es la duda más repetida: cuando alguien busca un corazón de rosas casi siempre está pensando en una caja rígida con forma de corazón en la que las rosas van montadas sobre esponja, pegadas unas a otras hasta que no se ve el fondo. No es un ramo doblado ni un marco. Llega armado, aguanta el traslado y no hay que ponerlo en agua. Es el arreglo más fotografiado del catálogo, y para el 14 de febrero es la elección más directa que existe.
Aquí encontrarás ramos y cajas de rosas, la caja de lujo con rosas en corazón, arreglos con girasoles, una caja de rosas con chocolates y un ramo con oso de peluche. Si buscas algo más, cualquier arreglo en tonos rojos o rosados sirve igual para la fecha: están las rosas, las cajas de lujo y la sección de amor y romance.
La docena es la referencia, aunque el efecto depende más del largo del tallo y de la densidad que de la cantidad. En cuanto al color: roja para lo evidente, rosada cuando la relación es nueva y el rojo se siente demasiado, blanca para algo más sobrio. Si dudas, un arreglo de rojas y rosadas juntas dice lo mismo con menos solemnidad.
Al trabajo, el arreglo se convierte en algo público y conviene que llegue montado sobre su base: en una oficina no hay dónde poner un ramo envuelto. Apunta nombre, piso o área y un teléfono, que es lo que evita que se quede en recepción. A la casa llega la portería y es la opción tranquila, sobre todo si la fecha cae en fin de semana o si prefieres que no haya público.
Es lo único que de verdad se puede hacer mal. En temporada no cerramos a una hora fija: trabajamos hasta agotar existencias, y la rosa roja de tallo largo es lo primero que se termina. Pedir con dos o tres días de antelación no cuesta más y asegura el arreglo que elegiste, en vez del que quedó. Si vas justo de tiempo, los formatos en caja suelen aguantar mejor la demanda que los ramos de rosa roja.
La tarjeta de San Valentín se estropea cuando suena a frase hecha. Nombrar algo concreto —un lugar, un día, una costumbre de los dos— vale más que cualquier declaración genérica, porque el gesto ya está hecho al mandar las flores. Y conviene firmar, sobre todo si va a una oficina.
Si buscas para otra fecha, están aniversario y amor y Amor y Amistad de septiembre.