El segundo domingo de mayo. Floreros, canastas y arreglos que llegan montados, para entregar en su casa.
Es nuestra fecha más fuerte del año: trabajamos hasta agotar existencias, conviene pedir con tiempo.
La respuesta es el segundo domingo de mayo. Al no ser una fecha fija, el número cambia cada año, aunque el día de la semana no: siempre domingo. Dos precisiones que casi nadie da: no es festivo —cae en domingo, así que no hay puente— y no coincide con otros países, porque en México es el 10 de mayo exacto y en España es otro domingo distinto. Si estás mandando flores desde fuera, mira la fecha colombiana y no la de tu país.
Sí. Ese domingo se entrega con normalidad, y es una de las razones por las que la fecha funciona tan bien: al caer en domingo la mamá está en casa y no hay que calcular horarios de oficina ni dejar el arreglo en una recepción. Lo único imprescindible es un teléfono de contacto en el pedido, porque es el día con más entregas del año y una llamada ahorra mucho tiempo.
De todas las fechas del año, esta es la más grande, y conviene tratarla como tal. En temporada no hay hora de corte, se trabaja hasta agotar existencias: lo que se acaba se acaba, y las flores más pedidas son las primeras. Con una semana de margen eliges de verdad; sobre la fecha se elige entre lo que sobra, y no por falta de ganas nuestras sino porque la flor es un producto vivo y limitado. Si son varios envíos, cuanto antes mejor.
Aquí encontrarás floreros que llegan con su jarrón, canastas de flores mixtas, arreglos con girasoles y ramos con fruta. La regla que mejor funciona es pensar en lo que ella no va a tener que hacer: un florero llega con su recipiente y se deja en la mesa sin más; una canasta va montada sobre esponja y no pide jarrón; El ramo envuelto es precioso, pero obliga a buscar un jarrón justo cuando hay visita en casa.
El Día de la Madre en Colombia se pasa en familia y en casa, con almuerzo y con gente. Eso significa que el arreglo lo van a ver todos y que va a estar en el centro de la mesa o en la sala. Por eso conviene un formato que se sostenga solo y se vea de frente, y no algo que haya que desenvolver y acomodar mientras hay diez personas esperando. Si la entrega es temprano, mejor: acompaña todo el día.
Esta tarjeta acaba guardada en un cajón, así que conviene que diga algo suyo. Lo específico gana: una costumbre, un recuerdo, algo que solo tú le agradecerías. El «te quiero» ya está implícito en el arreglo; la tarjeta es donde cabe el detalle. Y si el regalo es entre hermanos, que se firme entre todos.
Para otras ocasiones, están cumpleaños, flores amarillas y felicitaciones.